
Y es que ahora todo es tan claro, no hay frases a medias ni interrogantes improvisadas... ¡Pero como las echas de menos!, como esbozas una sonrisa de nostalgia cuando abres aquél baúl donde se encuentran todas esas historias de lluvia.
Como desearías enterrar en el fondo del olvido esa canción de silencio y esas palabras que no sirvieron, aquella despedida fría y con gusto a hiel, ese viaje en un mar de desconocidos marcado por la melancolía y la soledad, esa corta eternidad rodeada de miradas perplejas.
Dulce niña de cristal, como sueñas con volver atrás el tiempo y arrepentirte de tantas caricias de despecho, porque cada una duele más que la anterior, cada una es solo un grito que nadie ha querido escuchar. Pero es imposible olvidar aquella trampa, que como dolorosa telaraña, los atrapó sin dejarles descubrir el reflejo del mar.
Pero de nada sirve buscar culpables, él volvió a la soledad creyendo que se acabará lo imposible, se encerró en un castillo de cartas que se desmorona ante sus ojos. Pero si tan solo quedaran receptores de amor que supieran ver más allá de lo irrelevante, si tan solo pudieran ser originales y buscar lo especial, si pudieran ver que él ya no soporta más. Si pudieran... Si quisieran, todo sería distinto.
Lamentablemente es cierto, ahora estás más sola que antes, ahora puedes dedicarte a tus proyectos sin tener miedo a que él venga a alegrarte con el sol entre sus manos. Ahora cada mañana primaveral es más clara, pero por las noches no dejas de mirar a la Luna, y solo estiras tus manos como queriendo enredarla entre tus brazos, como si quisieras volver a escuchar su risa.
Como si quisieras... Volver a verlo, a ese que un día se escapó en una de tus lágrimas.
+ Abrazo de mapache juguetón a los que leen.
+ Buen carrete con Cipriano, espero que me sirva para la prueba.
+ Nuevamente saludos especiales al ChaloShoko por su apoyo incondicional. =)









